El proyecto


 

Llevamos algún tiempo intentando establecer un llamado espacio cultural. Sin saber realmente lo que es. Sin haber realizado estudios culturales, ni planificado, definido o planteado objetivos y metas. Solo concentrando ideas y acciones para dirigirnos hacia esa abstracción: “espacio cultural”.

Hemos recorrido un corto camino en donde la experiencia, el empirismo, el actuar, han formado ideas que tienen vida y que constituyen lo que para nosotros podría considerarse este lugar común. Ideas que nos han dado pie para generar una construcción de opiniones propias y también para visibilizar lo construido con la excusa de abordar un espacio.

Porque confiamos en lo que llevamos dentro y no creemos que debamos ceñirnos a un programa redactado en un papel, a definiciones institucionales o modelos ya probados y establecidos. Porque confiamos en lo que nuestro interior nos va indicando a medida que vamos avanzando. Estas son algunas ideas que han surgido y se han construido a partir de este tiempo de trabajo. Ideas que seguramente evolucionaran y cambiaran de acuerdo a la constante labor grupal.

 


CULTURA

En principio hemos optado por asumir una definición amplia de cultura, ya que consideramos que se encuentra implícita en todo y hace parte de todo cuanto existe. Además porque buscamos encaminar nuestra labor cultural hacia el encuentro y no hacia la separación.

“Cultura” es un lugar de encuentro e intercambio más que una disciplina o campo del saber. Cultura es la forma de imaginarse el mundo y actuar a partir de eso, de relacionarse con las personas, con el medio ambiente, con la ciudad, con la vida y lo que ella contiene. Así como en una cultura capitalista las relaciones se dan por medio del intercambio de capital, en una comunista poniendo en común las relaciones. La cultura establece los límites del mundo y sus campos de acción.

De esta manera el mundo podría hacerse plano, con un precipicio gigante al final. Pues la capacidad para imaginar se traduce en la capacidad para concebir y crear la realidad. Para relacionarnos, para comunicarnos, para querer, para...

Nuestros imaginarios del mundo necesitan alimentarse, porque es a partir de lo que vemos, oímos y hacemos que estos se van formando. Necesitamos entonces probar nuestros límites, encontrarnos con el otro, probar sin temer a equivocarnos para imaginarnos un mundo más amplio. Pues a veces nos ubicamos en medio, de la misma manera que el lenguaje se sitúa en la mitad de una larga línea imaginaria. En donde parece existir un modo de lenguaje rígido y puro. Sin entender que no existe un lenguaje de este tipo. Pues no existe una forma correcta de comunicarse con el otro, porque cada persona genera un lenguaje propio, y se expresa a partir de códigos encontrados y apropiados por su experiencia. Existe entonces también la opción de ir hacia el otro, de escuchar sus palabras, de notar la forma en que construye una oración y así cuestionarle. La cultura es entonces un sistema que nos permite acceder al otro, que nos permite sentir lo que el otro siente, compartir experiencias y negociar realidades.

ESPACIO CULTURAL

Un espacio cultural es ante todo un lugar de intercambio, de negociación de la realidad y de percepciones sobre como es el mundo. Es un lugar en donde se generan puntos de fuga de la cultura, de mi cultura y de la del otro. No nos interesa sobre codificar, ratificar una identidad o concepción del mundo, sino descubrir vías de escape y acceder a otras realidades e indagar en la imagen del otro.

Este lugar es un portal dimensional donde se es una persona y al instante siguiente se es otra sin dejar de ser el sujeto inicial. Es la multiplicidad del ser que transita por espacios y tiempos diversos con momentos y situaciones diferentes a un metro de distancia. Es posible que la manera de hablar cambie en un pequeño momento, o la “normalidad” se convierta en causa de gracia o en una imagen absurda. Es un espacio de leyes relativas, que dependen de quién lo habite y de los acuerdos que se van generando durante el tiempo en que se está allí.

 

Un centro cultural es un espacio donde se confronta lo que piensa una persona del mundo con lo que piensan otras personas. Es un lugar para reflexionar acerca de lo que se hace, de cómo se actúa y porque se vive de esta manera. Un lugar que pregunta constantemente sobre el mundo y cuestiona estructuras simples como: ¿Por qué hay que producir algo, si ya hay una sobreproducción de cosas? o ¿Por qué funcionar bajo unas lógicas y dinámicas predominantes pero carentes de sentido?

 

En este espacio, primero entras a un corredor que te lleva a una sala en la que te quedas un rato, después vas a una cocina o un cuarto. En cada espacio vas descubriendo y ampliando tu relación con el propio lugar, con la situación y con las personas que lo habitan. En esa medida puedes ir opinando, puedes ir exigiendo, puedes ir como el propio lugar, preguntando.

 

 

  • Twitter: La REDada

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